El hardening de endpoints suele fracasar por exceso de ambición: cientos de controles, ninguno medido. Estos seis aportan mucho con poco esfuerzo.
Los seis controles
- Cifrado de disco activado y verificado.
- Cuentas sin privilegios para el trabajo diario.
- Parches críticos aplicados en menos de 14 días.
- Lista de aplicaciones permitidas en equipos sensibles.
- Registro centralizado de eventos de seguridad.
- Copias de seguridad aisladas y restauración probada.
Mide antes de cambiar
Una auditoría base te dice dónde estás. En Linux, una herramienta como Lynis ofrece una puntuación y una lista priorizada de sugerencias:
sudo lynis audit system --quick
Repite la medición tras cada cambio relevante. Lo que no se mide se degrada sin que nadie lo note.
