Un pentest no empieza con una herramienta: empieza con una conversación. Antes de lanzar el primer escaneo conviene acordar qué se va a probar, cómo y con qué límites.
Define el alcance por escrito
El alcance protege a ambas partes. Debe indicar qué activos entran, qué técnicas están permitidas y en qué ventanas horarias se puede trabajar.
- Activos incluidos y excluidos (dominios, rangos IP, aplicaciones).
- Técnicas permitidas: ingeniería social, denegación de servicio, movimiento lateral.
- Contactos de emergencia y criterio para detener la prueba.
Reconocimiento y enumeración
Con el alcance firmado, la primera fase es entender la superficie expuesta. Un escaneo de servicios con detección de versiones suele ser un buen punto de partida:
nmap -sV -sC -oA recon/objetivo 192.0.2.10
Guarda siempre la salida en un formato reutilizable. Te permitirá comparar resultados entre pruebas y justificar cada hallazgo en el informe.
El informe es el producto
Un hallazgo sin una recomendación accionable es solo ruido.
Describe el riesgo en lenguaje de negocio, aporta evidencia reproducible y ordena las recomendaciones por impacto y esfuerzo. Así el equipo sabe por dónde empezar.
